La antigua calma que inunda mi rostro,
me ha dejado postrado bajo la lluvia
Negándome a las sonrisas del sol,
en soledad hasta saciar,
charcos de cristal adornaron
las raíces de la tristeza
Que tal vez hoy escriben por mí
La antigua calma que inunda mi rostro,
me ha dejado postrado bajo la lluvia
Negándome a las sonrisas del sol,
en soledad hasta saciar,
charcos de cristal adornaron
las raíces de la tristeza
Que tal vez hoy escriben por mí